Tienes razón, Sahara por Leonard Cohen


Tienes razón, Sahara. No hay nieblas, ni velos, ni distancias. Pero una niebla rodea a la niebla; y el velo se oculta tras un velo; y continuamente la distancia se aleja de la distancia. Por eso no hay nieblas, ni velos, ni distancias. Por eso se llama La Gran Distancia de la Niebla y los Velos. Aquí es donde El Viajero se convierte en El Vagabundo y El Vagabundo se convierte en El Que Está Perdido, y el El Que Está Perdido se convierte en El Buscador, y El Buscador se convierte en El Amante Apasionado, y el Amante Apasionado se convierte en El Mendigo, y El Mendigo se convierte en El Desgraciado, y el Desgraciado se convierte en El Que Debe Ser Sacrificado, y El Que Debe Ser Sacrificado se convierte en El Resucitado, y El Resucitado se convierte en El Que Ha Trascendido La Gran Distancia de la Niebla y los Velos. Entonces durante mil años, o lo que queda de la tarde, Ello gira en el Ardiente Fuego de los Cambios, encarnando todas las transformaciones, una tras otra, y entonces vuelta a empezar, y entonces vuelta a acabar, 86.000 veces por segundo. Entonces Ello si es hombre, estará listo para amar a la mujer Sahara; y Ello, si es una mujer, estará lista para amar al hombre que puede hacer una canción de La Gran Distancia de la Niebla y los Velos. ¿Eres tú la que está esperando, Sahara, o soy yo?

Extraído del Libro del Anhelo, Leonardo Cohen, Lumen, 2011.

leyendadeltiempo.wordpress.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s