La filosofía trágica, por Clément Rosset


Por J.A.

Hoy, día en que murió el querido Caloi, quiero compartir una parte del texto del filósofo Rosset. Recomiendo este libro para todos lo que tengan que lidiar con la muerte cotidianamente en sus trabajos.

Separar la vida de la muerte, hacer una diferencia, casi podría decirse, entre la vida y la muerte, equivale a negar la idea de la muerte: al menos aquello que hay de trágico en la idea de la muerte. Lo que nosotros entendemos por esta separación consiste en ver la muerte exclusivamente con los colores de la vida…

Esta visión “optimista”, si me atrevo a decir así, es la de los parientes de la víctima, para quienes la idea del cadáver que les entregan no se superpondrá jamás a la idea del compañero viviente que han conocido, y también la de los transeúntes que no contemplan más que un cadáver, que ven la muerte sólo con los colores de la muerte. La idea de la identidad del vivo y del muerto, idea trágica si las hay, les sigue siendo extraña.

(…)

Entramos en lo trágico cuando ya ha terminado su obra: de modo que no podemos luchar contra ello, estamos atrapados en la trampa sin apelación, porque ya ha ganado, puesto que su objetivo ha sido alcanzado, puesto que ya no es. Somos, a partir de ese momento, como espectadores inmóviles ante los cuales desfilan las imágenes de un film invertido: y cuando hemos alcanzado el comienzo, o más bien el comienzo nos ha alcanzado, entonces nosotros hemos terminado; pero el film, por su parte, había terminado en el momento mismo en que nosotros entramos en la sala, en el momento en que leímos la palabra “Fin”.

A esa palabra, no supimos descifrarla, porque vimos que le sucedían imágenes, sin advertir que esas imágenes precedían de la palabra fin, y que de hecho nos hundíamos inexorablemente en el pasado trágico. Comenzamos por el desarrollo total del resorte trágico: a medida que retrocedamos, que tangamos la ilusión de avanzar, elimiraremos uno tras otro todos los desarrollos trágicos para desembocar finalmente en lo puramente dado de lo trágico que ha detonado todo el mecanismo, el punto de partida de lo trágico.

¿Se ve ahora por qué podemos decir que el tiempo trágico precede en sentido inverso al verdadero tiempo?

“La filosofía tráfica, de Clément Rosset, Editado por El Cuenco de Plata, 2010

leyendadeltiempo.wordpress.com

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