Ya son más de 300 los muertos en Chile por el terremoto


Doce de la noche en Argentina. La televisión nacional de Chile informa que dos pueblos costeros, Iloca y Duao,  fueron arrasados, dicen, “por dos olas gigantes” que se llevaron puesto un circo entero, cuyos cincuenta trabajadores huyeron a la sierra, mientras, al igual que todos los pobladores vieron cómo el agua y el viento arrasaban cientos de casas, automóviles, y hasta una rueda de esas que están en los parques de diversiones para los niños, llamadas “la vuelta al mundo”.

Sólo cuatro leones sobrevivieron al desastre de la naturaleza. Cuatro leones pisando en círculos el barro. Cuatro leones salvajes enrejados, con la lengua afuera, jadeantes, tomados por el camarógrafo y el cronista del parche en el ojo, experto en no conmoverse y ahora, sin embargo, lo veo conmovido y pálido en su camisa verde.

Y  la gente espera con pocas frazadas en las colinas con miedo a bajarse. Y en algunas ciudades cercanas a Concepción -el epicentro del foco del terremoto- se producen saqueos y los ciudadanos esperan que las réplicas no sean tan feroces como el terremoto original.

269 presos aprovecharon para fugarse de la cárcel de Chillán. 60 ya fueron capturados. Y algunos han muerto. Se cayó el muro de la prisión y los gendarmes les dispararon. Murieron al menos tres internos.

Lo propio sucedió en Talca. Y hay más de 300 presos que serán trasladados en difrentes cárceles. Las autoridades movilizarán a 1.300 presos con la idea de evitar las fugas y la violencia.

“Arriba Chile, fuerza”,  arengan los conductores de televisión del noticiero, porque aseguran, “este es un país que nació de la adversidad”.

De un lado, el Pacífico, del otro, Los Andes.

Fueron tres minutos de pánico y desesperación. Tres minutos y el sacudón que arrancó (a esta hora de la noche) más de 300 vidas humanas de la faz de la Tierra.

El tsunami pasó de largo por Hawai. Falsa alarma, parece. Pero Australia y Japón están en alerta máxima.

“Mira, esa es mi casa”, dice un chileno, con el brazo hacia la nada en Concepción.

Ojalá no sea peor. Ojalá pare la muerte. Y el hombre tome conciencia que es demasiado pequeño para destruir la vida.

Latercera.com

BBC

TVN

El País

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s