Los rugidos del león


Por Juan Alonso


Ojo con el peronismo herido. Cuidado con faltarle el respeto al pueblo.
El movimiento político de masas más importante de América Latina que transformó a la sociedad argentina en la mitad del siglo XX y se hermanó, gracias a Néstor Kirchner, con los demás países de nuestro continente en la Unasur, siguiendo los preceptos de la Patria Grande de Bolívar y San Martín, está dolido y en reacción de aguante. Cientos de miles de jóvenes le dieron el último adiós al líder y varias generaciones marcharon llorando por la Plaza de Mayo. Familias enteras levantaron las banderas para despedir al hombre que se fue.

Eso es mucho más que una señal. Y no poca cosa para entender esta historia.
El movimiento obrero organizado, con el camionero Hugo Moyano a la cabeza, demostró a horas de la repentina muerte de Kirchner, que la CGT respaldará a Cristina pase lo que pase y a cualquier costo.
El gremio de Moyano estuvo en la Plaza. Se hicieron sentir al igual que la líder de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala, junto a Hebe de Bonafini, Estela de Carlotto, Taty Almeida y Nora de Cortiñas. Es decir: por primera vez en la vida de los argentinos todos los organismos defensores de los Derechos Humanos le dijeron presente a la presidenta que votó la mayoría del pueblo en 2007.
¿Y por qué?
Simple: Kirchner derogó las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final; descolgó el cuadro de Videla del Colegio Militar; edificó un Museo de la Memoria en la ESMA; promovió justicia contra los crímenes de lesa humanidad y encarceló a los genocidas; avaló las paritarias para la clase obrera; aumentó dos veces por año las pensiones y jubilaciones, resolviendo la falta gravísima del delarruismo y la vocera de Magnetto Patricia Bullrrich Luro Pueyrrerón; hizo participar a la clase trabajadora muy cerca del piso histórico del 50% del PBI del primer peronismo; defendió la soberanía nacional en la causa Malvinas; pagó gran parte de la deuda externa y rompió con el Fondo Monetario Internacional, el Club de París, y George W. Bush; le dijo no al ALCA y sí a los sueños del sur; sostuvo la democracia en Ecuador, Bolivia y Colombia; se alió con Evo, Lula, Chávez y Correa; dignificó por fin a los caídos del sistema con la Asignación Universal por Hijo, y se enfrentó como nadie –salvo Juan Perón– contra el poder real de las grandes corporaciones empresarias, las patronales del campo, la Iglesia y el oligopólico Grupo Clarín.

Y, como si fuera poco, antes que nada deshizo la llamada Ley Banelco de los aliados del desastre del 2001 y nombró la mejor Corte Suprema de Justicia que hemos tenido desde 1983.

A diferencia de Carlos Saúl Menem, Kirchner no traicionó los valores de su generación, y tal como prometió, no dejó los ideales en la puerta de la Casa Rosada. Los puso adentro y se forjó como un estadista militante.
Por eso, desde la otra central de trabajadores, Hugo Yasky, de la CTA, también se ocupó de remarcar que los afiliados docentes y estatales, entre otros, no resignarán las conquistas logradas con las gestiones de Néstor y Cristina desde 2003 hasta acá.
No hay absolutamente ninguna posibilidad de regresar a la política de entrega y saqueo de los ’90. Eso quedó muy claro en las calles de todo el país.
Sólo el kirchnerismo –la expresión actual del peronismo auténtico– pudo lograr una concertación política de masas con un fortísimo anclaje en sectores intelectuales y medios que conmovió al mundo en tres días de duelo sentido y multitudinario.
¿Qué mente pueril puede pensar que los cientos de miles de personas que se acongojaron por la pérdida de Kirchner, asistieron a la Casa de Gobierno y a Río Gallegos, por el pancho y la gaseosa?
El que afirme semejante sandez está condenado a la ignominia.
La tapa de Clarín de ayer, el diario de Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto (acusado por el Estado de haber cometido presuntos delitos de lesa humanidad en la apropiación de la empresa Papel Prensa en sociedad con la última dictadura) volvió a mentir a la sociedad.
Ese medio ya no logra interpretar la realidad, ni siquiera con la manipulación de subjetividad que promueve sin pausa y sin vergüenza.
“La presidenta afronta en soledad la tarea de gobernar y de conducir a las fuerzas oficialistas”, escribió el diario en donde el otrora militante de izquierda, Ricardo Roa, desliza infamias en cada línea abyecta de su prosa esmirriada.
Ni Cristina está sola ni el consenso se logró a base de “chequera” como sostiene Roa livianamente, con la banalidad propia de la prensa canalla, oficialista de la dictadura y sostén del neoliberalismo que hambreó a los trabajadores con el Menemato.
Sin dudas, el paradigma que se abre es esperanzador para el pueblo argentino.
Cristina Fernández de Kirchner retomará –como lo hizo siempre– las principales banderas por las que su compañero dio la vida: justicia social, soberanía política y económica para lograr al fin una Patria justa, libre y soberana.
Los fundamentos que legó Perón y Evita y que Kirchner interpretó como nadie.
Mucho respeto con el peronismo herido. El león ruge porque está vivo.

VER TELESUR

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Maradona apoyó a las Abuelas de Plaza de Mayo


Diego Armando Maradona, recibió hoy a Estela Carlotto  y le dio “todo el apoyo” a la causa de las Abuelas de Plaza de Mayo y la postulación de esa organización al Premio Nobel de la Paz.  Carlotto, en tanto, deseó suerte al equipo y a Maradona  y dijo que “ojalá podamos festejar con Argentina”. Carlotto comparó el actual campeonato del Mundo con el que organizó Argentina en 1978, gobernada entonces por la dictadura militar. “En el 78 cuando hacían un gol los padres de detenidos desparecidos nos poníamos a llorar”, sostuvo. Carlotto llegó al High Performance Centre, sede de concentración del seleccionado, con un vestido de invierno negro, pero ante el frío polar que cruzaba el campo de juego, unos 6 grados, y el viento, que tumbó los dos bancos de suplentes, tuvo el cobijo de Carlos Bilardo, quien le prestó un camperón de los que usan los miembros del cuerpo técnico. Estuvo permanentemente acompañada por el embajador argentino, Carlos Sersale di Cerisano.

Al terminar la práctica, Maradona tomó las dos manos de la dirigente, la escuchó, le retribuyó su apoyo, y le besó las manos, para luego fundirse en un abrazo. Antes de retirarse, Maradona miró a la tribuna donde estaban los periodistas y lanzó: “(Estela) es una luchadora, todos tenemos que estar con ellas y los que no quieren estar es por que se hacen los giles”. “Diego es una persona muy cálida, nos dio un gran apoyo a las Abuelas y ustedes saben que hay una posibilidad de una candidatura de las Abuelas a un Premio”, dijo Carlotto en referencia al Nobel. “Qué lindo sería que podamos festejar en el Mundial y con el otro Premio”, se ilusionó. Carlotto se quedó con las ganas de ver a Juan Sebastián Verón, a quien conoce de bebé porque ambos son de La Plata y la familia de la dirigente es de Estudiantes. “Conozco a Bilardo, al papá de Sebastián y a él de cuando era bebé. Además hay algo especial, mi esposo era fanático de Estudiantes y todavía recuerdo el campeonato del 68″,  señaló. Carlotto llegó a Sudáfrica el sábado, el domingo estuvo en el Pabellón Argentino, una muestra en Sandton, a unos pocos kilómetros de Pretoria, en el Museo de la Memoria, en Soweto, y el viernes estará de regreso en la Argentina.

Fuente: agencias Télam y Dyn

La farsa del miedo, el millonario periodismo independiente, y el conflicto de Crítica


Por Juan Alonso

La televisión pública, tan vilipendiada por Magdalena Ruíz Guiñazú, Nelson Castro, Luis Majul y Joaquín Morales Solá -entre otros dinosaurios exponentes del llamado millonario periodismo independiente-, le dedicó varios informes completos al conflicto laboral que los 180 compañeros trabajadores del diario Crítica del español Antonio Mata, mantienen con la patronal que les adeuda salarios y aumentos regidos por convenio y por ley nacional.

En estos momentos en que está  en debate el rol de los periodistas en una sociedad que por fin discute sobre los intereses reales de los dueños del poder y sus comunicadores -Magdalena, gran defensora de Ernestina Herrera de Noble, por caso,  – es saludable ver y escuchar qué dicen unos y otros.

Los niveles de hijaputez van en aumento: Clarín y La Nación aseguran que detrás del conflicto en Crítica está la salida del diario Tiempo Argentino.

¿Qué tienen que ver la tira de falda con el dulce de leche?

El único responsable por el conflicto de Crítica es la patronal con Antonio Mata a la cabeza.  Que el empresario español pague lo que debe a los trabajadores y que cumpla con las leyes argentinas.

La salida de un nuevo diario, del que formo parte con orgullo, no guarda vínculo alguno entre Crítica y el conflicto laboral entre Mata y los trabajadores de prensa.

Basta leer el staff de Tiempo Argentino: tenemos una historia en los medios y no somos partícipes del desguace de los derechos de los trabajadores sindicalizados que se propició desde las empresas periodísticas monopólicas con el apoyo del estado corrupto y corruptor de los años ’90.

Muchos de los que integramos la redacción de este nuevo medio, una fuente de trabajo para cientos de familias, somos justamente opositores tenaces al periodismo canalla que encarnan los que ahora se rotulan “independientes”.

Ninguno de ellos defendió el Estatuto del Periodista. Nosotros, sí.

Por eso, los que hablan de “miedo” en estos días, resultan los mismos que sienten amenazada su hemogemonía intelectual con la aparición de nuevas voces que interpelan el discurso dominante. La tapa de Clarín ya no es “la realidad”. Eso lo sabe cualquier estudiante de Ciencias de la Comunicación o Sociología.  El elefante está rompiendo solo el bazar. La porcelana se les quiebra por más que traten de esquivar los trastos. Han evadido impuestos, según una denuncia oficial de José Sbatella; están acusados de “apropiadores”, según afirma la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y con la implementación de la nueva Ley de Servicios Audivisuales, ya no podrán programar la realidad de acuerdo a sus intereses corporativos.

Es el fin de una dinastía.

Les queda sólo el poder del lobby y el dinero espúreo.

Ya han perdido hasta la vergüenza.

Ver el blog de los trabajadores de Crítica

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La Cámara de Casación rechazó el planteo de los Noble


La Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal rechazó hoy el recurso de casación presentado por Marcela y Felipe Noble Herrera, contra el fallo que había ordenado la realización de pericias de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Con esta resolución, los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, dueña del Grupo Clarín, deberían realizarse los estudios de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos como marca la ley desde 1988. Es posible que la querella y las Abuelas de Plaza de Mayo exijan una nueva extracción de sangre de ambos para asegurarse la confiabilidad de la muestra de ADN.

Hay que recordar que por disposición del juez federal Conrado Bergessio, las dos muestras de ADN fueron remitidas al Cuerpo Médico Forense que terceriza ese tipo de análisis en laboratorios privados.

Fuente: Centro de Información Judicial.

El ADN de Marcela y Felipe Noble


La Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal dará a conocer este viernes, a las 12, la resolución por el recurso de queja por casación denegada presentado por los abogados de Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, contra la decisión de la Cámara Federal de San Martín que había ordenado la realización inmediata de una pericia de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Así lo dispuso el tribunal este miércoles, durante la audiencia oral realizada en los tribunales de Comodoro Py para la fundamentación de los planteos de las partes.

Cabe recordar que la misma Sala había declarado, el pasado 19 de marzo, que tiene efecto “suspensivo” el recurso de queja. Desde entonces y hasta que se expida la Cámara sobre la queja, se encuentra suspendida la orden de la Justicia federal de San Martín que dispuso la realización de las pericias en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Fuente: Centro de Información Judicial

“Señora, usted se robó los chicos”


El ex juez Roberto Marquevich relató la historia de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble en un reportaje publicado pen la Revista Lumbre en octubre del año pasado. Ahora que la causa está “estancada“, según opina la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, vale la pena leerlo de nuevo por el valor testimonial del ex juez que mandó a prisión a la dueña del Grupo Clarín.

Por Juan Carlos Martínez – Revista Lumbre

“Usted señora insertó datos falsos en dos expedientes judiciales con la complicidad de dos juzgados, robó dos chiquitos, les quitó la identidad y los asentó en dos registros con un nombre falso”. Las palabras del entonces juez Roberto Marquevich resonaron como una bofetada en el rostro de Ernestina Herrera de Noble. Nunca, antes, nadie se había atrevido a decirle en la cara lo que muchos sabían y no pocos callaban. La dueña del Grupo Clarín permaneció muda frente al juez y salió del juzgado de San Isidro con un destino impensado: la cárcel.

La decisión de Marquevich estalló como una bomba en su propia cara: el Consejo de la Magistratura lo destituyó en tiempo récord, la causa pasó a manos del juez Conrado Bergessio y desde entonces duerme una larga siesta en los archivos de los tribunales de San Isidro.

Pero los que no duermen son los familiares de aquellos chicos que se quedaron sin sus padres biológicos asesinados por la dictadura. Una lucha a la que se suman los organismos de Derechos Humanos y otros sectores de la comunidad empeñados en alcanzar la verdad y la justicia.

“Ella sabe perfectamente que esas dos criaturas son hijos de desaparecidos, sabe quiénes son los padres, no ignora quién los entregó, no es que ignora quién se los entregó, sino que es toda una gestión que se hace a través de Magnetto” sostuvo el hombre que mandó a la cárcel a la directora del Grupo Clarín.

Lumbre entrevistó a Marquevich el 27 de octubre en su casa de San Isidro. Cuando concertamos el encuentro, el ex juez mostró su voluntad para hablar sin pelos en la lengua sobre el caso de los hijos de Ernestina Herrera de Noble. “Es la primera entrevista que doy después de mi destitución” dijo Marquevich en el comienzo de la charla.

¿Por qué ordenó la detención de Ernestina Herrera de Noble el 17 de diciembre de 2002?

Tenemos que retrotraernos un poquito antes del 2002. Aproximadamente en 1992 o 1993 se formula una denuncia en el Juzgado Federal de San Isidro, donde yo era juez, en la que se pone en conocimiento que la señora de Noble se habría apoderado de dos criaturas sin especificar quiénes eran los padres o los abuelos biológicos. Se hacía mención que eso estaba narrado en dos expedientes en la justicia provincial de San Isidro y que se hizo un trámite irregular de adopción, pero lo que se denunciaba era una apropiación de esas dos criaturas.

¿Quién hizo aquella denuncia?

La denuncia la hizo la esposa de Emilio Jajan, una persona que estuvo vinculada al Grupo Clarín, que estuvo detenido por temas que no tenían nada que ver con el caso de los niños, creo que era por una estafa. Se pidieron las dos causas de Noble, donde esta señora habría encontrado la posibilidad de quedarse con dos criaturas. En ese momento no había elementos suficientes como para decir aquí hubo un delito, que se cometió un delito en la falsificación de la documentación presentada. En apariencia era correcta la documentación.

¿La esposa de Jajan hizo una denuncia formal?

No, lo planteó como información y daba nombres, como monseñor Plaza, quien habría sido quien facilitó la entrega de los chiquitos y después también hablaba de un abogado Bernardo Sofovich, que no tiene nada que ver con los Sofovich de la televisión.

¿Y qué les atribuía a Plaza y a Sofovich?

Haber estado vinculados a los jueces que hicieron los dos trámites. Ubiquémonos en el año 1992. No había constancia…

Pero ya desde mucho antes se hablaba en Abuelas de los hijos de la señora de Noble.

Sí, pero a mí nunca me gustaba el solo hecho de hablar, siempre me gustó tener pruebas. Lo cierto es que la causa no se sobreseyó sino que para resguardarla se mandó al archivo. Y eso técnicamente significa que si está sobreseída, usted no puede reabrirla, pero si está en el archivo y se presentan nuevas pruebas, se puede impulsar nuevamente la causa.

¿Tuvo presiones por parte del Grupo Clarín en ese momento?

Sí, llamaban para preguntar por esa causa, yo les decía la verdad. Era una causa muy breve, donde se hizo una denuncia y las denuncias son públicas. Me decían que estaban muy preocupados. Pero además de hablarse del tema en Abuelas, como usted recuerda, el que hablaba mucho del tema era Patricio Kelly. Y Kelly decía lo mismo que decía Jajan y en definitiva estaba diciendo lo que decían en Abuelas.

Dicen que hubo una gestión de la señora Noble y Magnetto ante el propio Carlos Menem para que se hiciera callar a Kelly y por lo que sabe, Menem pidió a cambio el silencio de Liliana López Foresi que tenía un programa muy crítico del gobierno por Canal 13.

Sí, así les fue con el mamarracho que hicieron. Cuando las cosas se hacen mal, terminan mal. Porque no había ningún motivo para silenciar a López Foresi ni para silenciarlo a Kelly… que cada uno diga lo que le interese…

Pero hablar de los hijos de la señora Noble no era tan fácil…

Bueno, pero Menem le podría haber dicho que no…

Alguien ha dicho que el verdadero poder pasaba por Clarín…

Bueno, yo en la parte política no me metí nunca porque no da tiempo fijarse en la parte política cuando uno está en una función judicial.

¿Cómo siguió la historia de los hijos de la señora de Noble?

No en forma paralela, pero unos años más tarde, se hacen una o dos presentaciones en Capital. Creo que una de ellas era de Abuelas de Plaza de Mayo, donde denuncian que en San Isidro habría ocurrido tal situación con la señora de Noble.

¿Quién era el juez?

El juez de esa causa era Urso y lo que quiero destacar es que Urso dejó esa causa en el archivo, la ignoró. No pidió las causas para averiguar sobre las adopciones producidas en San Isidro. Pasado el tiempo, alrededor de cinco años, creo que también por una gestión de Abuelas, los familiares biológicos reclamantes se presentaron en San Isidro. Yo estaba en contacto con Abuelas de Plaza de Mayo porque tuve muchas causas relacionadas con niños desaparecidos.

¿De qué año eran esas causas?

Las causas eran de 1984 y 1985, pero fueron demoradas sistemáticamente en el juzgado. Cuando yo llego al juzgado en 1989 me ocupé de desempolvarlas.

¿Quién estaba en ese juzgado?

Alberto Piotti… Urso todavía no era juez, en esa época trabajaba en la profesión. Urso fue nombrado juez en la época de Menem.

¿Y qué pasó con la causa de Herrera de Noble?

Bueno… ya no era sólo un trascendido periodístico, había un denunciante, una persona que quería ser querellante en la causa y también las Abuelas de Plaza de Mayo. Entonces, se solicitan nuevamente las dos causas, se fotocopian y se agregan a la causa principal de mi expediente. Yo estaba actuando sin saber qué había pasado con la causa de Capital, entonces le pedí a Urso que me devolviese la causa porque la que yo tenía era la más antigua. Urso se hizo más o menos el desentendido en la causa o definitivamente desentendido y cuando… no quiero decir la palabra inventó… no sé con qué argumento la causa que llevaba Urso terminó en la Cámara Federal de la Capital. Entonces yo empecé a pedirla y nunca me la dieron.

¿Quiénes eran los camaristas?

Con quien hablé era con Eduardo Luraschi…

¿Y qué le decía?

Luraschi me decía que ahí no había ninguna causa. Entonces yo le digo…es muy raro, porque Urso me dice que la tenés vos, te pido que la busques. Así me tuvo varios meses, yo no podía continuar con la causa, como trámite nada más. Yo tuve causas muy pesadas, a mi ésa no me resultaba una causa pesada, acá estaba en discusión si se habían violado normas de procedimiento para entregar a esas criaturas. Pero ese delito no sería un delito federal… el delito federal sería la inscripción de esas dos criaturas. Entonces ahí sí yo lo tomé como una causa federal, abrí nuevamente la causa y pedí la que estaba en Capital. Finalmente, Lurhasqui me llama por teléfono y me dice que encontraron la causa y me la hacen llegar. No tenía mayor trámite, pero yo tenía que chequearla de cualquier manera. Lo cierto es que se comenzó la investigación con testigos, como hacíamos siempre, sobre todo los familiares reclamantes. Otro de los datos que hace crecer esta causa son los documentos que había en las causas de adopción en Provincia. Con esas denuncias, yo ya empezaba a mirar las cosas con cautela…

¿De qué años eran esos reclamos?

A partir de 1976, 1977 o 1978, desde luego después del golpe, muy inmediatamente después del golpe, porque estos chicos tienen esa edad. Empezaron a venir los testigos, entre los cuales uno era un juez y otra una jueza fallecida y también se llamó a declarar a los secretarios. La causa pasó por el andarivel de la inserción en un registro público de dos personas menores de edad que no se sabía qué antecedentes tenían. Con el agregado de que los denunciantes, los querellantes y las propias abuelas decían que esas personas eran hijos de desaparecidos.

¿Se conocía la forma en que aquellos chicos llegaron a manos de la señora de Noble?

Versiones que usted seguramente debe conocer, bastante ridículas, por ejemplo que encontraron a la niña en una canastita en el jardín, y al niño en un instituto de menores…

Y con uno de los testigos presentado como el jardinero…

Yo lo llamé a testimoniar como jardinero, porque me habían dicho que era el jardinero. Entonces él viene y declara y no me da mayores explicaciones. Pero como había declaraciones testimoniales que decían que esa persona podía estar vinculada al Grupo Clarín, ese mismo día mandé un oficio a la empresa y le pregunté si fulano de tal (Roberto García), trabajó en esa empresa. Y me dicen que sí, hasta me dieron el número de legajo… fue un descuido de parte de ellos porque me dijeron que era el chofer de la señora Ernestina de Noble.

¿Y en el caso del niño?

La que hace la entrega es una maestra, pero esa mujer nunca apareció. Nosotros hicimos una investigación muy minuciosa, donde de lo único que se trataba era establecer el origen de estos chicos y cómo llegaron a manos de esta señora.

Seguramente que la señora Noble conoce el origen de esos chicos, el nombre de sus padres biológicos…

Ella sabe perfectamente que esas dos criaturas son hijos de desaparecidos, sabe quiénes son los padres, no ignora quién los entregó, no es que ignora quién se los entregó, sino que es toda una gestión que se hace a través de Magnetto…

Es lo que ha dicho el empresario Pirillio…

Que sea lo que sea, lo que diga la gente de Pirillio, de Estela Carlotto, que digan lo que quieran, pero si usted lo que está mostrando es una realidad, yo me guío por la realidad.

¿Qué datos precisos tiene usted sobre las personas que participaron en la entrega de aquellos niños?

A mí no me dejaron seguir investigando. Yo tengo que ubicar a la señora de Noble dentro de un cuadro delictivo. Entonces digo: usted señora insertó datos falsos en dos expedientes judiciales con la complicidad de dos juzgados, robó dos chiquitos, les quitó la identidad y los asentó en dos registros con un nombre falso. Eso es lo que yo le dije a la señora de Noble. No le dije en ese momento que además son hijos de desaparecidos, sino que le dije que con todas las constancias que hay en la causa, usted tendrá que hacerse un examen de ADN para establecer si esa identidad tiene que ver con los hijos de desaparecidos. En ese momento, como los delitos ya se habían cometido, los producidos en los expedientes de la justicia civil de San Isidro, por eso ella va detenida. Porque ese delito ya lo había cometido.

¿Qué le respondió la señora de Noble?

Ella se negó a declarar. Además, hace una solicitada en el diario donde dice que ella ya habló con los hijos sobre la posibilidad de que sean hijos de desaparecidos. O sea que ella hace como un examen de la situación de esas dos criaturas…

Una confesión…

Sí, llamémoslo una confesión, pero la Cámara Federal de San Martín, asustadísima, lo primero que hace es dejarla en libertad. Lo primero. Y lo segundo, llamarme la atención a mí porque la había mandado a detener. Yo no tuve una sola causa de las muchísimas que tuve, donde esas personas no fueran detenidas, porque son delitos de tal gravedad que es imposible que no vayan a ser detenidas. Esas personas tenían, en cada delito, un mínimo entre tres y cuatro años de prisión y un máximo de hasta veinticinco años.

Si tuviera que actuar nuevamente en el caso de la señora Noble, ¿haría lo mismo?

Yo si tuviese que analizar la conducta de la señora de Noble hoy, la dejaría detenida. Y haría un trámite de prisión domiciliaria pero no porque ella tuviese setenta años, como dice la gente. Eso es un error. Haría un lugar fijo de residencia, una persona que la cuide, una persona que se haga cargo de ella, y todo eso no se hace en una hora. En el caso de la señora de Noble, yo mismo le concedí la prisión domiciliaria, ni siquiera la Cámara la que dispuso esa medida. Pero la Cámara me apartó inmediatamente de la causa y se la lleva al doctor Bergesio, del Juzgado 2 de San Isidro, un juez conocido por toda la justicia como íntimo amigo de militares y de gente vinculada al proceso militar. Y él es actualmente el juez de la causa de la señora de Noble. Por eso yo me pregunto cómo puede progresar una causa con un juez vinculado directamente a la dictadura. Él se tendría que haber excusado. Yo no me excusé porque estaba investigando la causa, y había investigado muchísimas otras y nunca me había excusado porque no tenía amigos militares.

¿Y usted qué cree que va a pasar con esta causa en manos de Bergesio?

Me parece que una causa que demora lo que está demorando es porque alguien la está haciendo demorar. Le voy a dar un ejemplo. El caso de las personas que tienen que hacerse un examen de histocompatibilidad. Usted puede decir no me lo quiero hacer y el juez no resuelve y sobresee la causa. No puede. El juez tiene la obligación de seguir la causa. Le doy otro ejemplo. Usted tiene que reconocerme a mí como víctima de un delito. Entonces yo propongo una rueda de personas y usted me dice: no, me niego. ¿Y entonces qué hago, lo dejo en libertad? Usted tiene obligación de presentarse a la rueda y así sea bruscamente, tiene la obligación de hacerse el estudio.

Los análisis pueden hacerse con la extracción de sangre o con pertenencias de una persona, como cabellos, cepillos de dientes, etc. ¿Cuál es su opinión?

Sí, una vez extraídos del cuerpo, que no me da la seguridad total que me da la sangre, que ya está en el cuerpo. Incluso fue aceptado por la Corte –y me resulta sospechoso- cuando le hace lugar a la señora de Noble y le dice a los dos hijos: ustedes no tienen obligación de someterse al examen ¿y por qué les da ese privilegio si yo ya había ordenado que lo haga obligatoriamente?

Es un tema controvertido…

No sé por qué. Lo mismo que me digan si usted no quiere ir preso por un delito, yo lo agarro por la fuerza y lo llevo a la cárcel. No tiene por qué ponerse nerviosa la gente. Si usted se está negando a ir preso, si usted se está negando a ser reconocido, si usted se está negando a quitarse sangre, yo tengo la obligación como autoridad de llevarlo a la cárcel, hacer la rueda de reconocimiento o hacer la extracción sanguínea. Porque es mi obligación. Pero de pronto aparecen algunos políticos que quieren quedar bien con el Grupo Clarín, como (Elisa) Carrió, que dice que lo hacen para perjudicar a los hijos de la señora de Noble que son nuestros hijos. Un político no puede decir eso. Está diciendo que no le interesa lo que diga un juez. No sé… esta mujer está teniendo un desequilibrio, realmente nunca escuché una defensa acérrima… es lo mismo que si yo defendiera a Puccio a aquel que secuestraba a sus amigos… no puedo defender a Robledo Puch, no puedo defender a Menéndez, a Videla.

¿Cómo fue el trámite de su destitución?

En tiempo récord. Se dio por dos votos de diferencia, que obviamente fueron gestionados por Rendo, que es uno del Grupo Clarín, quien visitaba a todos los miembros del Consejo de la Magistratura. El doctor Dugo (fallecido) fue quien desempató votando en contra mío, una cosa que me dio mucho fastidio. Yo lo entiendo en los políticos, pero no en los jueces. Lo que hizo Dugo fue vergonzoso. Él tenía un proyecto, que me mostró, de no hacer lugar a mi destitución y después lo cambió la noche anterior. Mi destitución se hizo sobre la base de un trabajo de Jorge Anzorreguy, que era abogado de la señora de Noble y que me vino a ver varias veces para que yo cambie de criterio y por el doctor Padilla Fox, que era otro de los abogados. En una oportunidad llegó a hablarme de una jubilación privada.

Poderoso caballero don dinero…

Mire, vamos a pensar mal. Si usted está ofreciéndole algo a alguien es porque tiene la seguridad de que el otro está haciendo las cosas como corresponde. Y segundo, usted diría bueno, alguna prueba debe tener. Yo les dejaba que lean la causa…no lo entendí nunca.

¿Usted lo denunció?

Yo tuve muchas causas muy importantes, tuve muchas amenazas…

¿Por esta causa?

Muchísimas. No solamente telefónicas, por el frente de mi casa cada cinco o diez minutos pasaban autos, los mismos autos. ¿Y yo que ganaba denunciándolos? Los paran y los tipos dicen voy a la casa de un amigo, de un familiar.

¿Le hicieron una causa por el caso Noble?

Sí, por privación ilegal de la libertad que tramitó en el juzgado que era el mío. Fue una denuncia política. Se me indagó por el caso. Dije que no había tenido voluntad de detener a nadie sino que el caso ameritaba justamente la detención. Y la jueza Arroyo Salgado dictó el sobreseimiento. Y hasta hubo testimonios de periodistas, como el de (Luis) Majul, que declaró en la causa que yo había estado reunido con ellos en un bar y que yo les daba informaciones. Y yo a Majul no lo conozco, nunca estuve sentado delante de Majul.

¿Qué pasa con el juez Bergesio?

Yo no sé cómo hacen para mantener al juez Bergesio, sinceramente no puedo entenderlo. Hace siete años que tiene la causa de los hijos de la viuda de Noble. Y todavía no les han hecho las pericias de extracción de sangre. ¿Sacarles sangre es tan difícil? Usted se saca sangre con un pinchacito, con un pelo y ya tengo el ADN. La identidad de una persona puede obtenerse con trozos de uña con el 99.99 por ciento de seguridad.

¿Por qué la señora insiste en hacer los análisis comparativos de junio de 1976 para atrás y no del 24 de marzo de ese año para adelante?

Algo más simple: ¿por qué se hicieron las dos adopciones en San Isidro? Usted me dirá porque la señora de Noble vivía en San Isidro. Eso fue lo que dijo ella. Yo lo investigué: la señora de Noble vivía en la Avenida Libertador en Capital. Nunca vivió en San Isidro en esa época. Desde ahí está mintiendo. Solamente con eso cometió un delito. Hizo funcionar a dos juzgados para un fin propio, otro delito. Pero no tiene solamente eso. Tiene los documentos falsos, tiene la inscripción falsa, le cambió el nombre a dos criaturas, si eso no es grave yo no sé qué es grave. Lo dejamos preso a Bianco, a Videla, a todos menos a la señora de Noble.

Todavía hay centenares de apropiadores impunes…

Si, hay muchos apropiadores como esta señora. ¿Y no tenemos nada para decir? ¡Y han pasado treinta y tres años! ¿Hay derecho para que una persona a los 30 o 35 años desconozca su identidad y que quienes se la robaron permanezcan impunes?

¿Puede haber algún otro directivo del Grupo Clarín que se apropió de hijos desaparecidos?

No me consta, no tengo pruebas.

Condecoraciones

En medio de las densas declaraciones de Marquevich, aparecieron algunas anécdotas diríamos de color como para distender la charla con el hombre que perdió su condición de juez por haber dado quizás el paso más audaz de su vida: mandar a prisión a la poderosa Ernestina Herrera de Noble.

-En todo este proceso han pasado algunas cosas que entran en lo anecdótico, algunas de ellas insólitas, como la reflexión que hizo Jorge Anzorreguy, uno de los abogados de la viuda de Noble. En pleno desarrollo de los trámites de la causa, Anzorreguy decía: qué va a hacer la señora con todas las condecoraciones que tiene en el mundo como si estuviera presagiando un final adverso en el caso de los dos hijos robados.

Un fino mayordomo

En otra anécdota que contó Marquevich en la entrevista apareció inesperadamente el nombre de un personaje que por estas horas ha ganado espacios en los medios de comunicación. Y no precisamente mostrando virtudes que puedan servir de guía o ejemplo para sus semejantes. Todo lo contrario.

Estamos hablando del destituido jefe de la Policía Metropolitana: Jorge “Fino” Palacios, a quien el ex juez Marquevich menciona en un momento de la entrevista.

“Yo incluso tuve problemas con la señora de Noble detenida. El comisario (Jorge) Fino Palacios le llevaba manicura, peluquero y masas a la mañana. Lo que le estoy contando está puesto en el expediente. Le llevaban de todo. Cambiaron el colchón, ahí en Cavia, estaban todos preocupados por la salud de ella. Ahora nadie se preocupó porque había cuatro personas que decían nosotros somos los abuelos biológicos, mis hijos están desaparecidos y queremos comunicarles la identidad”.

Marquevich cuenta que ordenó que se hiciera un sumario administrativo en la Policía Federal por los contactos que Fino Palacios y el comisario Sablich –pero sobre todo Palacios- mantenían con la señora de Noble.

“Faltaba que le cantara el Himno”, concluye Marquevich.

Derecho a la identidad

“Yo no dije que estos chicos desaparezcan de la casa de la señora de Noble, nunca dije eso. Pero yo tengo la obligación de informarles que ellos son hijos biológicamente de fulano y zutano”, reflexionó Marquevich.

Al insistir sobre la obligación que los jueces tienen para establecer el origen de los niños apropiados durante la dictadura, el destituido magistrado recordó el caso de Mariana Zaffaroni Islas, una de las hijas de desaparecidos que fue restituida a su familia biológica.

“Intervine en el caso de Mariana, sobre el que se han escrito libros, en Francia se hizo una película. Ella era una chica relativamente humilde y su vida cambió a raíz de la buena situación económica de sus padres biológicos. Y ha ocurrido al revés, hijos apropiados por gente de mucho dinero que volvieron al seno de familias humildes, pero familias legítimas. Porque ellos lo eligieron y es lo que yo también haría, elegiría mi identidad, mi origen, mi sangre”.

Lo cierto es que no ha habido voluntad política de los gobiernos para buscar a los niños robados por la dictadura…

“Nosotros tenemos que acordarnos que no siempre el Estado está endemoniado. Muchas veces hace cosas previendo situaciones. Por ejemplo hay una ley donde los hijos de desaparecidos cobran una suma de indemnización. Eso les da la posibilidad de pensar con mayor libertad. Porque si a los veinte o veinticinco años un joven se queda sin el auto, sin el departamento, sin poder ir a la Facultad, pero el Estado concurre en su ayuda, esa persona puede rehacer su vida sin tantos traumas”.

Pero no es lo mismo recuperar a uno de esos chicos a los dos, tres, cuatro o diez años que después de haber pasado treinta años con sus apropiadores, como ocurre con los hijos de la señora Noble…

Pero qué me dice si además de tener todas sus vidas con esa mujer, disponen de 3.500 millones de dólares. Es un holding mundial, cuando hablan de condecoraciones, están hablando de embajadas donde ellos ponen gente, ministerios donde ellos ponían gente. Y digan lo que digan de este hombre Kirchner, por lo menos les dijo hasta acá llegaron. No me interesa por qué lo hizo, pero por lo menos les están moviendo el piso.

Videla y la Cámara de San Martín

En otro momento de la entrevista, Marquevich se refirió a la relación que la señora de Noble mantenía con la dictadura de Videla.

¿Quién entregó Papel Prensa A Clarín?

Videla, un demonio. Cuando lo detengo a Videla, también decían que yo era de izquierda.

¿Por qué lo detuvo?

A Videla también por el robo de bebés.

¿Lo indagó?

Sí, sí, Videla está preso por mi resolución. Pero no lo llevé a la casa. Lo mandé a la cárcel de la Unidad 16. ¿Qué hace la Cámara de San Martín?: lo manda a la casa. ¿Qué periodista habló de la Cámara de San Martín? Ninguno, ninguno. ¿Por qué? Porque tienen miedo. Pero gracias a Dios, el que puede dormir a la noche soy yo… no soy mejor que los demás, he hecho cosas que…

Algún pecado siempre hay…

Tengo muchos, sino no iría al Vaticano al fondo y a la izquierda, donde está el confesionario del cura español, a mí me gusta confesarme ahí…

¿Cómo es su relación con la iglesia?

La Iglesia Católica siempre me ha tratado mal desde que yo me separé, no me dejan comulgar. No los entendí nunca, yo les hice un bien porque en lugar de llevarme mal con mi mujer y de no estar bien con mis hijos, antes me separo. No puedo comulgar…

El comportamiento de la Iglesia Católica durante la dictadura no fue muy cristiano, salvo algunos obispos como Hesayne, De Nevares, Angelelli…

Fue lamentable. ¿Y los que estaban en el Vaticano, que sabían lo que pasaba acá, con informes de todos? Fue lamentable.

Perfil

Roberto Marquevich ingresó al Poder Judicial en 1966, a los 20 años. Hizo toda la carrera hasta llegar a juez federal en 1989 designado por el entonces ministro Oyhanarte. Fue destituido en el año 2004 por haber mandado a prisión a Ernestina Herrera de Noble. Desde entonces, se dedica a trabajar en forma independiente como abogado. Se autodefine como un hombre sin ideología política. “Terminé el secundario e ingresé en el Poder Judicial, nunca he actuado en política” dice para desvirtuar las versiones que lo han vinculado con distintos gobiernos, unas veces con Alfonsín, otras con Menem.

Marquevich recuerda que “cuando llegué al juzgado de San Isidro, los expedientes de los desaparecidos estaban debajo de los equipos de aire acondicionado, esos equipos sostenían los expedientes”. Él mismo se pregunta: “¿Por qué?”. Y da la respuesta: “porque cuanto más tiempo pasa, no estamos resolviendo el problema a esta gente. El juez Bergessio hace siete años que no mueve la causa de la señora de Noble”.

Reportaje publicado por El Nuevo Pueblo

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24 de marzo


CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA JUNTA MILITAR

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.

Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1

Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.

De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.

La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2

Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.

Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.

Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.

Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.

El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3

Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.

Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4

El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5

Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia.

Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6

Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8

La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9

La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre” Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.

A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”.10

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.

Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13

Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”.

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos”.14

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de los corruptos”.

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. – C.I. 2845022

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

NOTAS:

[1] Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de “liberados” que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.

[2] El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: “Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de Ia boca cada vez que lloraba o rezaba… Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba”.

[3] “Cadena Informativa”, mensaje Nro. 4, febrero de 1977.

[4] Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: “El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga”.

[5] En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000.

[6] Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.

[7] “Programa” dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.

[8] El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por “La Opinión” el 3-10-76 admitió que “el terrorismo de derecha no es tal” sino “un anticuerpo”.

[9] El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de “simular” su secuestro.

[10] Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según “La Razón” del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.

[11] Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.

[12] Diario “Clarín”.

[13] Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.

[14] Prensa Libre, 16-12-76.

La tapa de Clarín del 25 de marzo de 1976, un día después del golpe. “Total normalidad”, la volanta y el título: “Las Fuerzas Armadas ejercen el gobierno”.

Hoy, a 34 años, así está la causa por la presunta adopción irregular de Felipe y Marcela Noble Herrera, hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble,  dueña del Grupo Clarín. La querella, encabezada por Abuelas, sostiene que podrían ser “hijos apropiados en la dictadura”.

Las Abuelas de Plaza de Mayo y la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, reclamaron hoy celeridad a la Justicia.

La titular de Abuelas, Estela de Carlotto, dijo que “la causa está empantanada“.

Primera marcha de las Madres

La propaganda de la dictadura en 1977

El Juicio a las Juntas de 1985

Museo de la Memoria

Juan Cabandié

El torturador Jorge “El Tigre” Acosta en el juicio oral

Y, sin embargo, todavía nos falta mucho.

Mirá la tapa de Crítica.

La memoria siempre triunfa. Fijate.

De yapa, una perla: Rodolfo Walsh narrando “Esa Mujer“: considerado el mejor cuento de la historia de la literatura argentina, escrito en 1966, e inspirado en la figura omnipresente de Eva Perón.

Walsh narrando Esa Mujer 1

Walsh narrando Esa Mujer 2

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Desde París, Carlotto no se olvidó de Ernestina y Bergessio


La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, denunció en París “maniobras dilatorias” del juez federal Conrado Bergessio que ordenó las pruebas de patrón genético (ADN) a los hijos adoptivos de la dueña del Grupo de multimedios Clarín, Ernestina Herrera de Noble.

“El juez Bergesio no ha enviado todavía al Banco Nacional de Datos Genéticos las pruebas hemáticas que se tomaron en el Cuerpo Médico Forense ilícitamente, porque no era el lugar en el que por ley debían hacerse”, aseguró la responsable de Abuelas de Plaza de Mayo a la agencia de noticias AFP en la noche del lunes en París.

“Esas muestras las tienen el juez y el Cuerpo Médico Forense”, dijo al ser interrogada sobre los motivos por los cuales mes y medio después de que Marcela y Felipe Herrera Noble se sometieran a las pruebas genéticas de ADN que permitirán determinar su filiación, todavía se desconocen los resultados.

Abuelas de Plaza de Mayo considera que ambos jóvenes, adoptados en 1976 por la propietaria del grupo Clarín, son en realidad hijos de desaparecidos nacidos de madres en cautiverio durante la última dictadura militar.

Tras los análisis, el mismo magistrado ordenó allanamientos en los domicilios de los jóvenes, que según Carlotto estuvieron “muy mal hechos” y “no tenía” por qué hacerlos. “Y ahora parece que quiere hacer un tercer camino. Les quiere volver a sacar sangre. Es todo dilatorio. Todo está en stand by”, denunció la responsable de Abuelas de Plaza de Mayo, para quien esa actitud refleja “cierta connivencia de la justicia con la gente de poder económico o mediático”.

Los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo han reiterado que la institución oficial para efectuar dichas pruebas es el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Esos análisis de ADN se efectuaron en el marco de una ley aprobada el 19 de noviembre de 2009 por el Congreso que permite a la justicia exigir la obtención de muestras de ADN, voluntaria o compulsivamente, ante sospechas de que alguien puede ser hijo de un desaparecido de la dictadura.

El último régimen militar dejó unos 30.000 desaparecidos, según los organismos de derechos humanos.

Las Abuelas de Plaza de Mayo han restituido la identidad a 101 nietos de los 500 niños que buscan desde su fundación en 1978. Una de las hijas de Estela de Carlotto, Laura, asesinada por la dictadura, dio a luz en cautiverio a un varón al que llamó Guido, a quien su abuela todavía no encontró.

Carlotto defendió la citada ley al asegurar que “no ofende a nadie. Jamás las Abuelas haríamos algo para violentar a quienes podrían ser nuestros nietos”.

A mediados de diciembre pasado, María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, fundadora de Abuelas, le solicitó a la Justicia federal de La Plata que Marcela, la hija de la directora del Grupo Clarín, sea sometida a un estudio de ADN para determinar si se trata de su nieta, apropiada durante la dictadura militar.

Fuente:  agencias Télam, AFP y AP

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